.: Gallery  -  Sales·Ventes  -  Contact :.

Antón Castro

From Rafael Torres Correa

Jump to: navigation, search










Contents

En français

L’Eternelle symphonie de l’eau.

Nous retrouvons ici, trois artistes séduits par l’enchantement de l’eau. Trois artistes qui se distinguent par leur technique, leur regard et sa finalité.

Bernard Plossu est un des grands photographes du moment, un homme discret presque sobre qui parcourt le monde, enveloppé de silence avec son appareil photographique. Bernard Plossu est avant tout un créateur qui sait voir. David Rodríguez Gimeno est un artiste moderne et infatigable qui se déplace avec une aisance surprenante à l’infini de nombreuses disciplines : il est sculpteur, vidéaste, photographe, son corps est un instrument d’expérimentation en communion avec la nature. Rafael Torres Correa est un peintre qui détient dans son âme la couleur de la Caraïbe, la fureur des tempêtes au crépuscule, l’aura du vol imposant des rapaces, l’empreinte de la matière tremblée et arrachée, l’atmosphère, la mer d’obscurité et de lumière en perpétuel mouvement.

Ce projet présenté à la galerie Finestra évoque une aventure, une exploration de la nature, un voyage d’eau. Bernard Plossu est un photographe du voyage, initié en accompagnant son père dès l’âge de treize ans et il ne s’arrêtera plus. Il a capté la sobriété de l’architecture poétique des paysages de l’Inde, du cours du fleuve Niger et des routes désertiques de Mexico. Ici, Plossu se rapproche di Nil, ce grand fleuve africain qui traverse le miroir de l’histoire et qui baigne tellement de vies, de civilisations et d’habitudes au quotidien. Plossu, en spectateur paisible, capte le bocage, les paysans, les bateaux, les marins, les reflets du courant et peu à peu avec cette élégance qui le caractérise, il nous enseigne l’humanité.

David Rodriguez Gimeno présente un travail de vidéo inspiré par les fleuves. En réalité, ce sont deux pièces filmées dans un ruisseau près de Huesca : une mesure six mètres et l’autre soixante et un mètres de long. David fait dialoguer le cours d’eau et sa mélodie changeante, avec le ciel et les sédiments, et ainsi, il réalise une proposition qui part de l’infiniment petit pour devenir une métaphore universelle, un miroir, un cantique, une réflexion sur l’homme dont le corps et les rêves s’immiscent dans le paysage.

Rafael Torres Correa semble être passé des déserts terreux à ciel d’eau à une constellation d’îles à la dérive. Il n’a pas oublié ses textures ni ses lieux inhabités mais ici, il semble s’enfoncer dans la mémoire du paysage et l’eau qui envahit son espace trace un chemin entre les cordillères. Rafael Torres Correa compose des textures de lumière, construit des espaces cosmiques, saisit le lamento de la mer contre la roche, pressent le mystère des fonds marins abyssaux.

Le délire de l’acte de création artistique réunit ces trois artistes dans la symphonie éternelle de l’eau.


En Castellano

LA ETERNA SINFONÍA DEL AGUA

He aquí tres artistas seducidos por el embrujo del agua. Tres artistas muy distintos, por su técnica, por su forma de mirar y por el objeto de la mirada. Bernard Plossu es uno de los grandes fotógrafos del momento: un hombre discreto, casi sobrio, que va y viene alrededor del mundo envuelto en el silencio con su cámara al hombro. Plossu es, ante todo, un creador que sabe ver. David Rodríguez Gimeno es el artista moderno y acaso incansable que se maneja con pasmosa naturalidad en un sinfín de disciplinas: es escultor, creador de vídeo, fotógrafo y alguien que experimenta con su cuerpo ceñido a la selva. Y Rafael Torres Correa es un pintor que lleva en el alma el color del Caribe, la furia de las tormentas del atardecer, el imponente vuelo del aura tiñosa, la materia disuelta y estremecida de la pintura: mancha, arrebato, atmósfera, mar de luz y sombra en continua expansión.

Los tres participan en un proyecto sobre los ríos y los minúsculos regatos que surcan una montaña o la vaguada, sobre el mar y las riberas. Ese proyecto, que es esta muestra de galería Finestra, también es una aventura, una exploración de la naturaleza, un viaje en compañía del agua. Bernard Plossu es un fotógrafo que ha viajado alrededor del mundo desde los trece años: con su padre, inicialmente, y luego solo. Ha captado la India, el curso del Níger, las carreteras solitarias de México, ha captado con un extraño acento poético, de calculada sobriedad, los desiertos y sus arquitecturas. Aquí, Plossu se acerca al Nilo, ese gran río de África que atraviesa el espejo de la historia y baña tantas vidas y civilizaciones y hábitos cotidianos. Plossu, como un espectador apacible, capta la floresta, los campesinos, las barcas, los marinos, los reflejos de la corriente, y poco a poco, con esa elegancia suya, documenta una forma de ser y de estar sobre la tierra.

David Rodríguez Gimeno presenta un trabajo en vídeo inspirado en los ríos. En realidad, son dos piezas grabadas en un casi invisible arroyo de las afueras de Huesca: una abarca un espacio de siete metros, y la otra de 61 metros. David hace dialogar el curso del agua, y su melodía, más o menos cambiante, con el cielo, con los sedimentos, con ese modesto cauce, y así realiza una propuesta que parte de lo ínfimo para lograr una metáfora universal, un espejo, un cántico, una nueva reflexión sobre el hombre que inmiscuye su cuerpo y sus sueños en el paisaje. David añade dos sugerentes fotos.

Rafael Torres Correa parece haber pasado de sus desiertos terrosos a cielos de agua, a una constelación de islas a la deriva. No se ha olvidado de sus texturas ni de sus páramos, pero aquí parece adentrarse en la memoria del paisaje, en la presencia del agua que fluye y que lo llena todo, que traza una avenida entre cordilleras. Rafael Torres Correa compone tramas de luz, construye espacios cósmicos, oye el lamento del mar junto a las rocas, intuye el misterio de los abisales fondos marinos. Los tres, Bernard, David y Rafael, se encuentran en el arte, en el delirio de crear, en la sinfonía eterna del agua.

Personal tools